Acabó el 2006 entre el polvo de escombros que provenían de la terminal cuatro de Barajas. Otra vez más, los violentos, los asesinos y criminales de ETA volvían a segar vidas humanas y a causar dolor entre la gente de bien. Quiero creer que esto sirva a mi paisano ZP para enterarse que con el terror no se negocia. La solución pasa por judicializar todos y cada uno de los casos de terrorismo y ser inflexible con las penas que se les impongan.
Una vez más los idiotas de ETA, sanguinarios pero idiotas al fin y al cabo, trataron de hacerse oir. El precio: dos desparecidos y un montón de familias pasando la nochevieja en el hospital. Y todo ¿para qué? Pensémoslo friamente ¿para qué? Producir daño sin un claro objetivo. Ellos dicen que or la libertad de un publo oprimido. Creedme bien cuqando os digo que esos es una gran mentira. La gran falacia en todo este tema es el de la opresión. Yo viví cerca de diez años en Navarra y todo lo que cuentan son falsedades descaradas. Y aunque alguien esgrima el falso argumento de la libertad, quiero recordar que que no hay libertad de un pueblo que valga una sola vida humana. Aunque la historia se empeñe en demostrar que este pensamiento mío no es compartido por una gran mayoría de personas que son capaces de pintar con sangre ajena las banderas de susu países.
No voy a decir que ojalá se acabe pronto esta lacra del asesinato llamado terrorismo porque soy consciente de que no va a ser fácil y todavía habrán muchos renglones de sangre escribiendo esta historia, pero confío en que poco a poco la sociedad, y los politicos como brazo ejecutor de la soberanía popular, tomen las medidas adecuadas para que estos crímenes no queden impunes y que las vidas humanas segadas de una forma tan fría como son los asesinatos se paguen con unas penas en prisión sin reducción.
Un saludo a todo el mundo y fé en la lucha pacífica y democrática.
martes, enero 02, 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario